13 de diciembre de 2013

En 2014 leemos El Quijote


¡No salgáis corriendo! Yo también lo intenté pero no sirvió de nada. 

Laky de Libros que hay que leer nos propone este reto y en cuanto pinchéis aquí y veáis cómo va a funcionar caeréis como he caído yo porque os daréis cuenta de que se han acabado las excusas para no leer El Quijote.

Para colmo tengo una edición preciosa que me regaló mi padre hace unos años recordándome, no sin cierta sorna, que considerarse apasionada de la lectura y no haber leído El Quijote es para matarme, así que ya estoy apuntada a mi primer reto para 2014.


11 de diciembre de 2013

Algún día nos lo contaremos todo (Daniela Krien)


En el verano de 1990, los jóvenes habitantes de la Alemania socialista ven cómo el país donde nacieron se desvanece ante sus ojos. Cerca de una frontera que ha dejado de serlo, en una granja rodeada de bosques y ondulantes praderas, Maria vive en casa de la familia de Johannes, su novio. Los padres de éste la acogen como a una hija, aunque pronto queda claro que no está hecha para la dura vida del campo. A punto de cumplir los diecisiete años, delicada y soñadora, Maria ya ha visto suficiente dolor en su propia familia y prefiere retirarse en los maizales o junto al arroyo que bordea los prados para abstraerse sumergiéndose en las páginas de Dostoievski o Knut Hamsun. Así, su vida transcurre apaciblemente hasta que conoce a Henner, un hombre de cuarenta años, solitario y enigmático, de trato arisco pero con un extraño poder de seducción. Una mirada, un simple roce, despiertan en ambos un deseo irrefrenable, una pasión casi atávica, cuya intensidad los arrastra a una situación insostenible en una pequeña comunidad rural marcada por décadas de intimidación y desconfianza. 

Daniela Krien nació en 1975 en Neu-Kaliss, un pequeño pueblo del norte de la antigua República Democrática Alemana. Estudió Ciencias de la Información y después de ejercer diversos oficios, decidió dedicarse a la escritura y la realización cinematográfica. Su primera novela, "Algún día nos lo contaremos todo", ha obtenido uno de los premios literarios más prestigiosos en Alemania, el Junger Literaturpreis.

La novela se ambienta en el verano de 1990, el muro de Berlín ha caído hace unos meses y los habitantes de la RDA dan sus primeros pasos en un nuevo modelo social y político que hasta entonces les había sido completamente ajeno. Este marco es el que utiliza la autora para narrarnos la historia de amor entre Maria, una adolescente de 17 años que vive en la granja de la familia de su novio, y Henner, un vecino de estos, solitario, huraño y mucho más mayor que ella.

Daniela Krien
Pronto veremos que la vida rural no está hecha para Maria. La familia de su novio no tiene nada en común con ella, no entienden por ejemplo que, en lugar de echar una mano con las labores propias de la granja, Maria prefiera abstraerse durante horas leyendo un libro, concretamente Los hermanos Karamazov de Dostoievski. Y es que este libro está muy presente en la novela de Daniela Krien ya desde la propia portada puesto que la autora utiliza una frase que llenará a Maria de esperanza cuando Henner la lee para dar título a su novela aprovechando las palabras de Alexéi, el menor de los hermanos Karamazov: "Resucitaremos sin falta, nos veremos sin falta, y con gozo y alegría nos contaremos unos a otros todo lo que nos haya sucedido”. 

Maria es sensible, soñadora, se encuentra perdida y mira todo lo nuevo que la caída del muro ofrece con ojos llenos de asombro. Esta es la Maria que un día se cruzará con Henner, un hombre de 40 años con el que vivirá una brutal, tórrida y extraña historia de amor. Y digo extraña porque yo no la he entendido en ningún momento, y no por la diferencia de edad ni mucho menos, sino por sus connotaciones y circunstancias. Siento no añadir más y dejarlo así pero poco puedo comentar sin spoiler, sólo diré que si alguien espera algo parecido a la Lolita de Nabokov, como esperaba yo, va muy desencaminado.

Aún pareciendo que la relación entre Maria y Henner es la trama principal de la novela yo no lo he visto así ya que, de forma paralela, asistimos a cómo los habitantes de la RDA se enfrentan a los cambios sociales y políticos en los que se hallan inmersos. Asistimos también a cómo dos sociedades que debían ser hermanas se miran como extraños mientras la reunificación empieza a perfilarse en el horizonte.

La novela está narrada en primera persona por Maria y es a través de ella como conoceremos no sólo sus miedos sino los de una familia que bien puede representar a esa sociedad que, a pesar de la caída del muro, tiene miedo de hablar y desconfía de todo y de todos. Esto nos permitirá también conocer muy bien cómo piensa y cómo siente la protagonista, aspecto nada fácil ya que la autora ha conseguido dotarla de una gran complejidad psicológica, con una personalidad llena de matices y muy marcada por las circunstancias tanto familiares como sociopolíticas en las que ha crecido. 

A pesar de que es una lectura que me ha gustado debo decir que no ha cumplido con las expectativas que tenía puestas en ella. Creo que el principal impedimento para ello ha sido el no conseguir entender la relación amorosa que sirve de guía por lo que me quedo con el retrato que hace la autora de la RDA y de lo que supuso para sus habitantes la caída del muro.


Ficha técnica
Título: Algún día nos lo contaremos todo
Autora: Daniela Krien
Editorial: Salamandra
Traductora: María José Díez Pérez
Nº de páginas: 192
ISBN: 9788498385328

   

5 de diciembre de 2013

Expiación (Ian McEwan)


En la casa de campo de la familia Tallis, la madre se ha encerrado en su habitación con migraña, y el señor Tallis está en Londres. Briony, la hija menor, de trece años, ha escrito una obra de teatro para su hermano Leon, que hoy vuelve de la universidad. Cecilia, la mayor de los Tallis, también ha regresado de Cambridge, donde no ha obtenido las altas notas que esperaba. Quien sí lo ha hecho es Robbie, el brillante hijo de la criada de los Tallis. Es el día más caluroso del verano de 1935, y las vidas de los habitantes de la mansión parecen deslizarse con apacible elegancia. Pero resuenan unas sutiles notas disonantes: hay una curiosa tensión entre Cecilia y Robbie; la hermana de la señora Tallis ha enviado a su hija Lola, una nínfula quinceañera y seductora, a casa de sus tíos; y la imaginativa Brinoy ve a Cecilia que sale empapada de una fuente, vestida solamente con su ropa interior, mientras Robbie la mira...

Ian McEwan nació en Aldershot, Hampshire, en 1948. De padre militar, pasó gran parte de su infancia en el Lejano Oriente, Alemania y el Norte de África. Al regresar a Inglaterra se licenció en Literatura Inglesa en la Universidad de Sussex y se formó en creación literia en la Universidad de East Anglia. En 1978 publicó su primera novela, "Jardín de cemento". Tras ella se convirtió en uno de los más importantes novelistas británicos gracias a títulos como "El placer del viajero", "Amor perdurable", "Amsterdam" y otros muchos. En 2001 publicó la novela que os traigo hoy, "Expiación", que ha obtenido, entre otros premios, el WH Smith Literary Award, el People's Booker y el Commonwealth Eurasia. Esta novela fue llevada al cine en 2007 por Joe Wright protagonizada por Keira Kmightley y James McAvoy.

La sinopsis de esta novela es de las que me gustan, dice muy poco, realmente no dice nada de la trama pero crea la expectación suficiente como para adentrarse de lleno en su lectura. Me estreno con McEwan con este libro y creo que no podía haber elegido mejor título ya que he encontrado una historia apasionante escrita con una prosa magnífica.

Estructurada en cuatro partes la novela comienza en el verano de 1935, a las puertas de la Segunda Guerra Mundial. En esta primera parte se nos presentarán los personajes principales: la familia Tallis, especialmente sus dos hijas, Briony y Cecilia, pero también a su madre, hermano y primos. Junto a ellos, Robbie, el hijo de la criada.

La segunda parte nos llevará hasta la Segunda Guerra Mundial, concretamente a Francia, donde el ejército británico comienza su retirada desde Dunkerque en 1940. Esta es la parte cuya lectura puede resultar un tanto árida dado su marcado carácter bélico aún así destaca el tono profundamente intimista de la narración lleno de gran variedad de reflexiones sobre el ser humano en general y la guerra, en particular.

En la tercera parte volveremos a Londres, también durante la guerra, y sabremos qué ha sido de Briony, aquella niña que conocimos en el verano de 1935 y que ya es una joven que estudia enfermería. Finalmente, en la cuarta y última parte de la novela, volveremos a encontrarnos con Briony, ya anciana y también en Londres, en 1999.

Ian McEwan
Desde el inicio sabremos que la mayor ambición de Briony es ser escritora, hecho que el autor aprovecha para reflexionar sobre la creación literaria y su proceso. La imaginación de Briony es desbordante y más aún teniendo en cuenta que se halla en esa difícil etapa de la vida en la que se deja de ser niño para comenzar a adentrarse en la vida adulta. Ver a su hermana mayor, Cecilia, salir de una fuente en ropa interior ante la mirada atónita de Robbie, hará que la imaginación de Briony se desboque de tal modo que la niña terminará asumiendo como ciertas una serie de conclusiones erróneas. Conclusiones que, unidas a los hechos que acontecerán esa misma noche durante una cena de la familia, harán que la vida de todos cambie radicalmente.

El autor crea desde el principio una tensión no resuelta que se palpa desde el primer capítulo. Sabemos que algo va a suceder, todo apunta a ello y poco a poco la tensión irá subiendo hasta que los hechos, o lo que parecen serlo, estallan en la cara de los protagonistas y del lector.

Con una voz narrativa eminentemente introspectiva y siempre en tercera persona, salvo en la última parte que narrará la propia Briony, el autor irá saltando del punto de vista de un personaje a otro por lo que un mismo hecho lo veremos bajo distintas miradas, lo cual enriquece la lectura y la propia trama y ayuda a crear la tensión que comentaba anteriormente. Todo ello lo consigue McEwan con una prosa exquisita y elegante en la que priman las descripciones minuciosas sobre los diálogos. Ciertamente en algún momento puede resultar un tanto lenta la lectura debido al tono intimista que impregna la novela y debido también a los temas que trata: traición, mentira, culpabilidad... Pero también encontramos una crítica a los usos y costumbres británicos de la época y a la discriminación social y sexual.

La construcción de los personajes es magnífica, muy especialmente en el caso de Briony, personaje que conoceremos de niña a la que acompañaremos en su camino hacia la madurez. Todos los personajes principales tienen una intensa vida interior y están llenos de matices, pero el autor consigue con facilidad que nos adentremos en ellos y sintamos como ellos. A través del personaje de Briony se realiza un análisis sobre la culpabilidad, la asunción de la responsabilidad de los actos y la forma en que cada uno intenta encontrar una penitencia con la que conseguir estar en paz consigo mismo. La forma en que cada uno busca su expiación.

Como colofón a este magnífico libro nos encontramos con un final que sólo puedo calificar de sorprendente por lo inesperado del mismo y por la nueva visión que nos da sobre muchas de las cosas que hemos leído a lo largo de la novela.

Una buena historia narrada de forma impecable. Una novela intensa que combina a la perfección el retrato bélico con la historia de un amor marcado por las dificultades desde su inicio. Una novela a lo largo de la cual no dejaremos de preguntarnos de qué forma puede alguien expiar sus culpas. Como he dicho al principio, una buena historia contada a través de la mejor literatura.


Ficha técnica
Título: Expiación
Autor: Ian McEwan
Editorial: Anagrama
Traductor: Jaime Zulaika
Nº de páginas: 448
ISBN: 9788433976550